Puebla, Patrimonio de la Humanidad abierto a millones de visitantes

La ciudad de Puebla fue fundada el 16 de abril de 1531 y, desde sus orígenes, se consolidó como uno de los pilares más importantes del desarrollo económico del país.

Como capital del estado, Puebla concentra gran parte de la actividad política, cultural y social de la entidad. El 11 de diciembre de 1987, su Centro Histórico obtuvo un reconocimiento internacional al ser inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial Cultural de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

Desde su fundación en el siglo XVI, la ciudad desempeñó un papel clave en la economía nacional, primero como sede de la intendencia durante la época de la Nueva España y, posteriormente, como capital estatal tras la independencia de México.

El valor patrimonial de Puebla

Para sustentar su nombramiento como Patrimonio Cultural de la Humanidad, la Unesco destacó que el Centro Histórico de Puebla conserva una traza urbana prácticamente intacta, integrada por destacados inmuebles religiosos como la Catedral, las iglesias de Santo Domingo, San Francisco y la Compañía de Jesús, así como majestuosos palacios, entre ellos el antiguo palacio arzobispal. También sobresalen la Biblioteca Palafoxiana, la universidad y numerosas viviendas decoradas con coloridos azulejos, elementos que realzan el esplendor del barroco poblano.

No obstante, en 2018 el organismo internacional alertó sobre diversas amenazas que ponen en riesgo esta distinción, entre ellas el deterioro generalizado y la falta de mantenimiento constante de muchos inmuebles, aunque reconoció que los edificios religiosos son los mejor conservados.

Asimismo, se señaló que los inmuebles que mantienen su función original —administrativa, educativa o cultural— presentan mejores condiciones. En contraste, la restauración de edificaciones residenciales ha sido parcial y, en muchos casos, insuficiente.

La Unesco también advirtió sobre problemáticas como el crecimiento turístico sin una adecuada planeación, demoliciones indebidas, desarrollos urbanos inadecuados y la constante exposición a desastres naturales, como sismos e inundaciones.

Puebla como producto turístico

De acuerdo con autoridades municipales, el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad ha sido integrado como un atractivo más dentro de la oferta turística de la ciudad. Como parte de esta estrategia, se han realizado acciones para mejorar la imagen urbana del Centro Histórico y fortalecer su infraestructura.

En este contexto, se ha promovido la comunicación con inversionistas del sector hotelero, con el objetivo de que conozcan y respeten los lineamientos de conservación aplicables a los inmuebles ubicados dentro del perímetro histórico.

La ciudad alberga templos del siglo XVI y XVII, así como antiguas casonas recubiertas de azulejos, cuyo valor histórico refuerza la necesidad de preservar este legado arquitectónico.

A lo largo de los años, las autoridades locales han protegido los elementos que sustentan el nombramiento, como las siete inscripciones de Puebla en la Lista del Patrimonio Mundial. Destaca el Archivo Municipal, que resguarda documentos de alto valor histórico, entre ellos la Cédula Real y la Real Provisión de 1532, consideradas el acta de nacimiento de la ciudad.

También sobresale la Biblioteca Palafoxiana, con más de 45 mil volúmenes, así como la gastronomía poblana, el reconocimiento de Puebla como Ciudad Creativa del Diseño y, más recientemente, el proceso artesanal de la talavera.

A nivel internacional, Puebla se ha consolidado como un destino gastronómico de gran relevancia, ampliamente reconocido por la riqueza y sabor de su cocina tradicional.

Este posicionamiento se fortaleció con el nombramiento de Puebla como Capital Iberoamericana de la Cultura Gastronómica, distinción de alcance internacional que colocó a la ciudad en el mapa turístico global.

Gracias a este reconocimiento, Puebla ha sido promovida como un destino especializado en turismo gastronómico, logrando una presencia destacada en ferias internacionales y eventos turísticos de gran relevancia.

Turismo en cifras

En cuanto a la actividad turística, datos oficiales indican que Puebla capital recibió más de 26 millones de turistas entre enero de 2010 y septiembre de 2023. Esto representa un promedio diario superior a cinco mil visitantes que pernoctaron en hoteles de la ciudad.

El año 2019 marcó el mayor registro de afluencia turística, con más de tres millones de visitantes. Sin embargo, en 2020 la llegada de turistas se redujo drásticamente debido a la pandemia, registrándose apenas una fracción de la cifra habitual.

Aunque la actividad turística se vio afectada, Puebla mantiene un promedio anual cercano a los dos millones de turistas. Esta situación ha llevado a la Unesco a exhortar a los distintos niveles de gobierno a reforzar las estrategias de conservación del patrimonio histórico y cultural.

El organismo ha advertido que, de no implementarse acciones efectivas, existe el riesgo de perder edificaciones y monumentos de gran valor histórico, agravado por la vulnerabilidad ante fenómenos naturales como los sismos registrados en 1999 y 2017.

Puebla es un ejemplo vivo de la riqueza histórica, cultural y arquitectónica de México. Su reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad no solo representa un orgullo internacional, sino también una gran responsabilidad. Preservar su traza urbana, proteger sus monumentos y promover un turismo sostenible son acciones fundamentales para garantizar que este legado continúe siendo disfrutado por las generaciones futuras.

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